Las lesiones sobre las hojas son muy variadas dependiendo de la temperatura, la humedad, la intensidad de la luz y la variedad del hospedante. Inicialmente, aparecen manchas pequeñas de color verde claro a verde oscuro, de forma irregular. Estas manchas se inician por los bordes de las hojas y se extienden sin respetar las nervaduras. Con condiciones ambientales favorables, las manchitas progresan convirtiéndose en lesiones necróticas grandes de color castaño a negro, que pueden causar la muerte de los folíolos y diseminarse por los pecíolos hacia el tallo, matando la planta entera. Frecuentemente se observa un halo verde claro a amarillo alrededor de las lesiones. Con condiciones de alta humedad, en el ambiente se forma un mildiu velloso (signo del patógeno) en los bordes de las lesiones, principalmente en el envés de las hojas, constituido por un micelio, esporangióforos y esporangios de P. infestans.
Las lesiones son negras o castaño oscuro. En los pecíolos, produce los mismos síntomas que avanzan hasta producir la defoliación total de la planta. Los síntomas en tallos y hojas, si las condiciones ambientales son muy favorables para el desarrollo del patógeno, provocan el "tizón" o "muerte rápida" de la planta.