Las esporas de Cercospora son transportadas por el viento. Estas necesitan del agua para germinar y penetrar en sus hospedantes; el rocío abundante al parecer es suficiente para que produzca numerosas infecciones. El hongo penetra los tejidos a través de aberturas o por estomas. Este a su vez, produce esporodoquios cuando las manchas aún tienen un color amarillo claro, pero dichos esporodoquios producen generaciones sucesivas de numerosos conidios sólo cuando la enfermedad se encuentra en la fase de mancha café. Los conidios se forman en ambos lados de la hoja, pero comúnmente son más abundantes en la parte superior de la misma, y son diseminados por el viento y salpicados por la lluvia. Aun cuando los conidios se forman durante todo el año, su liberación y germinación depende del agua de una humedad relativa alta. La infección, ya sea mediante ascosporas o conidios, produce el mismo tipo de mancha y el subsecuente desarrollo de la enfermedad.