Se sugiere la utilización de esquejes provenientes de plantas madres sanas, la eliminación de restos de plantas infectadas, realizar un apropiado control de malezas y evitar el mojamiento de follaje con agua de irrigación recomendándole el método de riego por goteo.
En invernadero, puede ser controlado minimizando las condiciones favorables para el hongo, mediante ventilación y climatización adecuada para disminuir la humedad relativa dentro del invernadero. Se recomienda el uso de apertura cenital y lateral de invernaderos.
El control biológico ha sido una alternativa que se ha estudiado desde hace más de 20 años, para el control del hongo. Se ha estudiado Trichoderma spp. como controlador de enfermedades fungosas.
Trichoderma spp. ha demostrado por medio de investigaciones, su efecto eficaz contra una amplia gama de hongos fitopatógenos como Amarillera mellea, Gliocladium sp., Fusarium spp., Botrytis cinerea, Phytophtora spp., Rhizoctonia solani, Sclerotium rolfsii, Verticilium dahliae, entre otros. Se demostró que Trichoderma spp. El método utilizado para controlar el hongo de H. echinulatum es básicamente a través de competencia y predación. Los micelios se enrollan alrededor de las hifas del hongo, produciendo un estrangulamiento, y finalmente son penetradas y desintegradas.
El control de la enfermedad se basa en la erradicación manual de las lesiones establecidas y en la aplicación de fungicidas sistémicos y protectores.