Enfermedad: Mancha anillada

Enfermedad: Mancha anillada

Enfermedad: Mancha anillada

Heterosporium echinulatum

Afecta todas las partes aéreas de la planta, pero tiene especial preferencia por las hojas y flores. En las hojas comienza a manifestarse como manchas pequeñas de color púrpura, que más tarde se ensanchan mostrando un centro aceitoso gris claro con margen púrpura por lo que se conoce con el nombre de mancha anular u ojo de pavo.

En el centro de las lesiones aparece un moho oscuro que contiene los conidióforos y conidios del hongo. El síntoma característico se produce en hojas y sépalos. En los pétalos el hongo induce el desarrollo de manchas de color marrón claro, donde produce una gran cantidad de conidias. Los botones florales con infecciones severas se abren prematuramente y las flores emergentes no alcanzan el tamaño normal. Cuando la infección ocurre inmediatamente después de la apertura de los botones, las flores se manchan y sufren deformaciones que limitan su comercialización.

Sinónimo

Cladosporium echinulatum

Orden

Moniliales

Nombres

comunes

Mancha anillada, ojo de perdiz, ojo de pavo, mancha foliar anillada.

Origen y 

distribución geográfica

La enfermedad fue registrada por primera vez en Colombia en 1927 en los jardines de algunas casas del departamento de Antioquia. Las primeras epidemias de mancha foliar anillas se presentaron en 1972 y 1973, y llevaron incluso al instituto Colombiano Agropecuario a tomar medidas cuarentenarias en algunos cultivos, con la prohibición de exportar claveles hasta tanto la enfermedad no se erradicara.
Esta enfermedad se encuentra reportada en países como España, Italia, Venezuela, Chile, Colombia y Estados Unidos.

Síntomas y

signos de la enfermedad

La mancha foliar anillada se presenta en las hojas, tallos y los sépalos según la susceptibilidad de la variedad. En las hojas los primeros síntomas corresponden a puntos cloróticos de apariencia aceitosa y redondeada, luego las manchas aumentan de tamaño presentándo un borde rojizo, menores a 1 mm de diámetro, que son difíciles de evidenciar a trasluz. En algunos casos las manchas presentan un halo violáceo alrededor de la lesión, observándose tanto en el haz como en el envés.

Ciclo

de vida

Es un hongo imperfecto, por lo que carece de estructuras de reproducción sexual. Las esporas asexuales se forman sobre las hifas o en su interior y se encuentran expuestas libremente a la atmósfera. Las esporas que se desprenden del micelio septado para desarrollarse sobre restos vegetales y plantas hospederas.
Las esporas que germinan penetran los tejidos susceptibles directamente o a través de heridas, produciendo en poco tiempo nuevas conidias que luego son diseminadas por el viento. El crecimiento del micelio y la producción de conidias son favorecidos por el ambiente, la alta humedad relativa provoca la condensación del agua en el follaje, lo que permite una rápida germinación de las esporas y penetración del tubo germinativo en el tejido de la planta.
El hongo inverna en forma de micelio en tejidos infectados y en plantas voluntarias, produciendo un pigmento negro que lo protege contra la luz ultravioleta. Esta característica unida a la de su rápido crecimiento y dispersión es responsable de la presencia y abundancia del hongo en el cultivo. Las conidias son dispersadas por el viento, agua, por prácticas culturales, trabajadores, plantas enfermas o residuos de cosecha infectados.

Factores

que lo favorecen

Las temperaturas promedio para el desarrollo del hongo es de 22 – 30ºC y humedades relativas de altas.

Cultivos

que afecta

Ataca varias especies del género Dianthus (Claveles).

Daños en la

fenología del cultivo

Las plantas de clavel son susceptibles en cualquier estado de desarrollo y durante todo el ciclo productivo. La fase de enraizamiento y los primeros 3 – 6 meses de producción son los periodos donde ocurre la mayor incidencia.

Órganos

afectados

Ataca hojas, tallos, sépalos de las flores.

Medidas de control

y manejo integrado

Se sugiere la utilización de esquejes provenientes de plantas madres sanas, la eliminación de restos de plantas infectadas, realizar un apropiado control de malezas y evitar el mojamiento de follaje con agua de irrigación recomendándole el método de riego por goteo.

En invernadero, puede ser controlado minimizando las condiciones favorables para el hongo, mediante ventilación y climatización adecuada para disminuir la humedad relativa dentro del invernadero. Se recomienda el uso de apertura cenital y lateral de invernaderos.

El control biológico ha sido una alternativa que se ha estudiado desde hace más de 20 años, para el control del hongo. Se ha estudiado Trichoderma spp. como controlador de enfermedades fungosas.

Trichoderma spp. ha demostrado por medio de investigaciones, su efecto eficaz contra una amplia gama de hongos fitopatógenos como Amarillera mellea, Gliocladium sp., Fusarium spp., Botrytis cinerea, Phytophtora spp., Rhizoctonia solani, Sclerotium rolfsii, Verticilium dahliae, entre otros. Se demostró que Trichoderma spp. El método utilizado para controlar el hongo de H. echinulatum es básicamente a través de competencia y predación. Los micelios se enrollan alrededor de las hifas del hongo, produciendo un estrangulamiento, y finalmente son penetradas y desintegradas.

El control de la enfermedad se basa en la erradicación manual de las lesiones establecidas y en la aplicación de fungicidas sistémicos y protectores.