1. Para el cultivo del tomate las plagas deben ser identificadas a tiempo para realizar un adecuado manejo. También se debe tener en cuenta el adecuado empleo de variedades resistentes a insectos y a enfermedades como método preventivo.
2. El manejo químico es un complemento de otras medidas de manejo integrado, se debe tener la identificación del blanco biológico que ocasiona el daño en el cultivo y la fase de su ciclo biológico. Dependiendo de esto, utilizar productos con acción preventiva, curativa o erradicativa.
3. Se debe tener en cuenta factores importantes como la tecnología a utilizar al momento de la aplicación, efectos residuales de los productos, lugar de la planta donde se va aplicar el producto, periodos de carencia, reingreso y rotar aplicaciones con productos de distintos modos de acción.
4. En tomate al aire libre, el uso de láminas de polietileno como acolchado y túnel, además de generar una mayor precocidad del cultivo, reduce el impacto de las malezas sobre las plantas, al constituir una barrera que impide su desarrollo.