1. Para el control de malezas, se debe tener especial cuidado los primeros 60 días después de la siembra, se realizan deshierbes con machete o con capeadora si el terreno lo permite, o bien con herbicidas.
2. Para la siembra de gramíneas y leguminosas forrajeras se deben tener en cuenta, entre otros aspectos, la preparación del terreno, la época de siembra, el material de propagación y el sistema de siembra. La distribución de la semilla puede efectuarse al voleo o en surcos.
3. Mantenimiento de pasturas: para el establecimiento y persistencia de pasturas en el futuro, deberá tomarse en consideración, además de la localización del área, el grado de preparación del terreno y la especie escogida, tres ajustes de importancia que son: control oportuno de malezas, control de insectos y primer pastoreo.
4. Primer pastoreo: se debe tener en cuenta la carga del animal y el periodo de ocupación, dado que esto incidirá directamente en la recuperación y persistencia de la pastura. Es indispensable que el primer pastoreo se realice con una carga animal alta, por un periodo corto de ocupación y una baja frecuencia de pastoreo, para acelerar la uniformidad y total cubrimiento del potrero, con el fin de reducir la posibilidad de invasión de malezas.