1. Siembra: para la siembra de gramíneas y leguminosas forrajeras se deben tener en cuenta, entre otros aspectos, la preparación del terreno, la época de siembra, el material de propagación y el sistema de siembra. La distribución de la semilla puede efectuarse al voleo o en surcos.
2. Establecimiento: se establece normalmente a través de cepas y tallos maduros, utilizando 650 a 800 kg/ha de material vegetativo. La semilla de estas especies tiene muy baja viabilidad (< 10%). En laderas se debe sembrar en curvas de nivel en surcos separados ente 75 y 100 cm.
3. Fertilización alta (kg/ha del elemento) fertilización N: 70 - 140, P2O5: 57,25, K2O: 24, MgO: 33, SO4: 59,8. Requiere control de malezas durante el periodo de establecimiento, cortes frecuentes a ras de suelo, cada 50 a 70 días cuando alcanza una altura de 1 a 1.2 m.