1. Siembra: para la siembra de gramíneas y leguminosas forrajeras se deben tener en cuenta, entre otros aspectos, la preparación del terreno, la época de siembra, el material de propagación y el sistema de siembra. La distribución de la semilla puede efectuarse al voleo o en surcos.
2. El pasto alemán se establece por material vegetativo (cepas o tallos maduros). Se coloca en surcos a 50 cm o en cuadro, se utiliza de 1000 a 1200 kg/ha de material. El potrero se puede usar 4 a 6 meses después de establecido.
3. Fertilización: la fertilización mínima (kg/ha del elemento) N: 50, P2O5: 45,8, K2O: 18, MgO: 24,75, SO4: 44,86. Responde bien a fertilización (N, P, K) a los 6 a 8 meses después de establecido. Se debe hacer rotación de potreros, teniendo especial cuidado en evitar el sobrepastoreo ya que no lignifica y los animales tienden a consumir abundantemente. Se puede pastorear cada 45 días.
4. Mantenimiento de pasturas: para el establecimiento y persistencia de pasturas en el futuro, deberá tomarse en consideración, además de la localización del área, el grado de preparación del terreno y la especie escogida, tres ajustes de importancia que son: control oportuno de malezas, control de insectos y primer pastoreo.
5. Primer pastoreo: se debe tener en cuenta la carga del animal y el periodo de ocupación, dado que esto incidirá directamente en la recuperación y persistencia de la pastura. Es indispensable que el primer pastoreo se realice con una carga animal alta, por un periodo corto de ocupación y una baja frecuencia de pastoreo, para acelerar la uniformidad y total cubrimiento del potrero, con el fin de reducir la posibilidad de invasión de malezas.